Introducción
Cada enero se repite la misma escena: motivación alta, nuevas dietas, listas de prohibiciones y la promesa de “esta vez sí”.
Sin embargo, para muchas personas el resultado es siempre el mismo: pérdida inicial, cansancio, ansiedad… y recuperación del peso con sensación de fracaso.
La pregunta no debería ser “qué dieta hacer”, sino por qué las dietas no funcionan y qué alternativas existen para mejorar el peso y la salud sin entrar en un ciclo constante de restricción y culpa.
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El principal problema de las dietas: no están pensadas para durar
La mayoría de las dietas se basan en normas rígidas:
- eliminar alimentos
- reducir mucho las cantidades
- seguir pautas difíciles de mantener en la vida real
A corto plazo pueden provocar una bajada de peso, pero no enseñan a comer, ni tienen en cuenta el contexto personal, emocional y social de cada persona.
Cuando la dieta termina —porque es insostenible— aparece el conocido efecto rebote.
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Qué ocurre en tu cuerpo cuando haces dietas restrictivas
2.1 El metabolismo se adapta
Ante una restricción prolongada, el cuerpo:
- reduce el gasto energético
- prioriza el ahorro
- aumenta las señales de hambre
Esto no es falta de voluntad: es fisiología.
2.2 Aumenta la obsesión por la comida
Cuanto más se prohíbe un alimento, más presente está mentalmente.
Esto favorece episodios de pérdida de control, atracones o sensación de ansiedad constante alrededor de la comida.
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Dietas y relación con la comida: un vínculo que suele deteriorarse
Muchas personas llegan a consulta no solo con dificultad para perder peso, sino con:
- culpa al comer
- miedo a ciertos alimentos
- sensación de haber “perdido el control”
Cuando la alimentación se vive como una lucha, el problema deja de ser solo nutricional y pasa a ser conductual y emocional.
Si te identificas con esta sensación, puede ayudarte leer:
👉 Vuelta a la rutina: cómo retomar buenos hábitos sin obsesiones
https://leilapereznutricionista.com/vuelta-a-la-rutina-en-septiembre-como-retomar-buenos-habitos-sin-obsesiones/
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Entonces… ¿qué funciona para perder peso de forma sostenible?
La evidencia y la experiencia clínica coinciden:
👉 los cambios progresivos, personalizados y sostenibles.
Algunos pilares fundamentales:
4.1 Comer suficiente (sí, suficiente)
Comer muy poco suele llevar a:
- más hambre
- más picoteo
- menos energía
- peor adherencia
Un plan adecuado debe cubrir necesidades reales.
4.2 Estructura, no rigidez
Tener horarios orientativos, comidas equilibradas y una base estable ayuda más que seguir reglas estrictas imposibles de mantener.
4.3 Entender el hambre
No todo hambre es igual:
- hambre física
- hambre emocional
- hambre por cansancio o estrés
Aprender a diferenciarlas es clave para dejar de luchar contra el cuerpo.
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Cuando el peso no baja: mira más allá de la comida
En algunos casos, la dificultad para perder peso está relacionada con:
- resistencia a la insulina
- inflamación crónica
- alteraciones hormonales
- estrés sostenido
- falta de descanso
Reducir aún más la comida no soluciona estos problemas y, a veces, los empeora.
Puedes ampliar esta parte aquí:
👉 Resistencia a la insulina y peso: cómo se relacionan https://leilapereznutricionista.com/resistencia-insulina-vitoria-gasteiz/
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El papel de la salud digestiva y la microbiota
La digestión también influye en el peso y en la regulación del apetito.
Una microbiota alterada puede relacionarse con:
- más inflamación
- peor gestión de la glucosa
- mayor dificultad para regular el hambre
Por eso, trabajar la alimentación desde una visión global es clave:
👉 Salud digestiva y microbiota
https://leilapereznutricionista.com/disbiosis-intestinal-sintomas-causas-y-como-mejorar-tu-microbiota/
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Perder peso no debería ser una batalla constante
El objetivo no es “hacerlo perfecto”, sino construir una forma de comer que encaje con tu vida, que puedas mantener en el tiempo y que no deteriore tu relación con la comida.
Cuando el enfoque es el adecuado:
- el peso se regula
- la ansiedad disminuye
- la energía mejora
- la alimentación deja de ser una preocupación constante
Conclusión
Si has probado muchas dietas y ninguna ha funcionado a largo plazo, el problema no eres tú.
Probablemente el enfoque no era el adecuado.
Perder peso de forma sostenible implica entender tu cuerpo, tu contexto y tu relación con la comida.
Y, en muchos casos, hacerlo acompañado por un profesional marca la diferencia.
👉 Puedes pedir cita aquí:
https://leilapereznutricionista.com/contacto/








