Introducción
El otoño trae consigo cambios de temperatura, días más cortos y un ritmo de vida diferente. Nuestro cuerpo también lo nota: solemos tener más apetito, más ganas de platos calientes y, en ocasiones, más antojo de dulce.
La buena noticia es que esta estación nos ofrece una gran variedad de frutas y verduras de temporada que no solo aportan sabor, sino también nutrientes clave para reforzar el sistema inmunitario y mantener la energía.
En este artículo descubrirás cuáles son los alimentos de otoño más recomendados, sus beneficios nutricionales y cómo incluirlos en tu día a día con menús y recetas prácticas.
¿Por qué aprovechar los alimentos de temporada en otoño?
- Más sabor y mejor textura: recogidos en su punto óptimo de maduración.
- Más nutrientes: al no necesitar viajar largas distancias, conservan mejor vitaminas y minerales.
- Más económicos: suelen estar a mejor precio en mercados y supermercados locales.
- Más sostenibles: apoyar el producto local reduce la huella ambiental.
Frutas de otoño: color, sabor y antioxidantes
En esta estación encontramos frutas cargadas de vitaminas y antioxidantes que ayudan a reforzar defensas y a combatir el cansancio otoñal.
- Uva: rica en resveratrol, con efecto antioxidante y protector cardiovascular.
- Manzana: aporta fibra soluble (pectina) que regula la saciedad y mejora la salud intestinal.
- Pera: hidratante, ligera y digestiva.
- Higo y caqui: dulces de forma natural, una buena alternativa a los ultraprocesados.
- Granada: alta en polifenoles, beneficiosa para la piel y el corazón.
- Mandarina: fuente de vitamina C para reforzar el sistema inmune.
👉 Idea práctica:
- Desayuno: yogur natural con granada y nueces.
- Merienda: una mandarina con un puñado de almendras.
Verduras y hortalizas de otoño: saciantes y reconfortantes
Las verduras otoñales permiten preparar cremas, guisos y ensaladas templadas muy fáciles.
- Calabaza: rica en betacarotenos, ideal para cremas suaves y dulzonas.
- Boniato: fuente de energía de liberación lenta, perfecto para sustituir al pan en algunas comidas.
- Setas: aportan sabor y son bajas en calorías; contienen antioxidantes como la ergotioneína.
- Coliflor y brócoli: crucíferas ricas en fibra y compuestos bioactivos protectores.
- Acelga y espinaca: ácido fólico y vitamina K, fundamentales para energía celular y coagulación.
- Pimientos y berenjenas: todavía presentes en los mercados, perfectos para guarniciones.
👉 Idea práctica:
- Comida: crema de calabaza + pescado al horno con brócoli y patata.
- Cena: tortilla de setas con ensalada templada de espinacas y granada.
Nutrientes clave en otoño
El cambio de estación implica también adaptar la alimentación a lo que nuestro cuerpo necesita:
- Vitamina C: refuerza el sistema inmune (cítricos, kiwi, brócoli).
- Betacarotenos: antioxidantes que protegen la piel y la vista (calabaza, zanahoria, boniato).
- Polifenoles: combaten el envejecimiento celular (uva, granada).
- Magnesio: ayuda al sistema nervioso y al rendimiento físico (espinacas, frutos secos).
- Fibra: regula el tránsito y la saciedad (manzana, pera, legumbres).
Menú saludable de otoño (ejemplo 2 días)
Día 1
- Desayuno: copos de avena cocidos con leche, manzana rallada y canela.
- Media mañana: mandarina y puñado de nueces.
- Comida: crema de calabaza y zanahoria + merluza al horno con brócoli.
- Merienda: yogur natural con granada.
- Cena: tortilla de setas con ensalada de rúcula y pera.
Día 2
- Desayuno: tostada integral con aguacate y huevo poché.
- Media mañana: caqui.
- Comida: ensalada templada de espinacas con lentejas, pimiento asado y caballa.
- Merienda: infusión + trozo de boniato asado.
- Cena: revuelto de champiñones con calabacín + ensalada de col lombarda.
Cómo gestionar los antojos en otoño
Es normal que con la bajada de temperaturas y menos horas de luz, aparezcan más ganas de dulce o de platos muy calóricos.
Algunos consejos prácticos:
- Prioriza platos saciantes con proteína (pescado, huevo, legumbres) y fibra.
- Ten siempre a mano fruta dulce de temporada (higos, caqui) para sustituir bollería.
- Usa infusiones calientes y especias (canela, jengibre) para calmar la ansiedad por comer.
Tips de compra y conservación
- Calabaza: elige piezas firmes y sin golpes; se conserva varias semanas en lugar fresco.
- Setas: consúmelas en pocos días o congélalas tras un ligero salteado.
- Granada: madura cuando la piel tiene un color uniforme; los granos se pueden congelar.
- Boniato: guárdalo en un sitio fresco y seco, nunca en la nevera.
Conclusión
El otoño es una oportunidad para renovar tu alimentación con alimentos de temporada llenos de sabor y nutrientes. Con pequeños cambios en tu menú, puedes reforzar tus defensas, mejorar tu energía y disfrutar más de tus comidas.
Recuerda: comer saludable no tiene por qué ser complicado ni aburrido. Aprovecha lo que esta estación nos ofrece y verás cómo tu cuerpo lo agradece.
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